El Bichón Habanero es un perro alegre, inteligente y muy vinculado a las personas. Por eso necesita algo más que un espacio correcto: necesita presencia, juego, contacto, estímulos y una rutina equilibrada. En nuestras instalaciones buscamos precisamente eso, que los perros puedan moverse con libertad, disfrutar del exterior y, al mismo tiempo, mantener una vida cercana a nosotros.
El terreno exterior permite que los adultos tengan zonas de ejercicio, sombra, sol y descanso. Esta vida diaria ayuda a mantener perros activos, seguros y con buen carácter. La convivencia entre ejemplares, siempre supervisada, también forma parte de su equilibrio. No concebimos la cría como una actividad aislada, sino como una convivencia continua con nuestros perros.
Además, cuidar las instalaciones significa cuidar los pequeños detalles: limpieza, ventilación, zonas diferenciadas, acceso al agua, protección frente al calor, espacios de juego y rincones de descanso. Todo suma para que el perro adulto esté bien y para que el cachorro empiece su vida en un entorno estable.